la niña corre alegre por el prado, tras una bella mariposa de colores brillantes, salta la niña hacia aquí, salta la niña hacia allá, atraviesa los altos pastos siguiendo las cabriolas las cabriolas de esa maravillosa criatura que la hipnotisa con ese aleteo impredecible. De tan distraida la niña no advierte que tras unos arbustoshay un profundo barranco. Antes de poder gritar ¡mamá!, la niña siente que se le resbalan los pies y allá va de cabeza hacia las piedras del fondo, diez metros más abajo sin tomarse un descanso, la mariposa vuelve en busca de la siguiente victima. ANONIMO.